Cusi Coyllur, Ima Sumac y Pitu Salla

Lo que sigue es el argumento de la obra y luego un extracto en la que Pitu Salla, la carcelera, confiesa a Ima Sumac sobre el estado de la princesa Cusi Coyllur. Se produce el dramático encuentro entre madre e hija, luego de casi 15 años.

ARGUMENTO DE LA OBRA

|Haravicus| El contenido de la presente obra, se desarrolló durante los últimos años del gobierno del inca Pachacútec, y los primeros años de gobierno de su hijo Túpac Yupanqui, (años de 1470 a 1493 aproximadamente).

Ollantay, bravo guerrero indio y general de las fuerzas del Inca Pachacútec, nombrado por éste como el jefe de la región del Anti-Suyo; se enamora locamente de la hija del Inca, la princesa CUusi Coyllur. Huillca Urma, conocedor de esto, trata de aconsejar a Ol1antay y le manifiesta que lo que desea es algo imposible y que el Inca no lo permitirá por no ser de su linaje; inútiles resultan los consejos del adivino, y Ollantay se presenta ante el Inca para solicitar por esposa a su hija. El Inca le niega y le reprocha tal actitud. enrostrándole su condición social y linaje.

Ollantay, herido por esta actitud y ciego de ira, decide sublevarse, para lo cual se dirige a su comarca a preparar a sus soldados para llevar a cabo su venganza. Organizadas sus huestes se sitúan en el Valle de Vilcamayo, en donde llevan a efecto la construcción de la gran fortaleza de Ollantay - Tambo.

Mientras Ollantay se prepara para hacer la guerra, nace su hija Ima Súmac en el palacio imperial; conocedor de esto, el Inca, se encoleriza y envia a su hija cautiva al interior del Palacio de Aclla-Huasy, donde permaneció por espacio de 10 años.

Asimismo, conocedor de la actitud de Ollantay, decide combatirlo para lo cual manda llamar a todos sus generales; pero en instancias de prepararse para esta campaña, le sorprende la muerte, sucediéndole inmediatamente su hijo Túpac Yupanqui, quien ante el problema y obstáculo que significa Ollantay, decide combatirlo, para lo cual envía al guerrero Rumi Ñahui, el que, por un acto de traición, toma prisionero a Ollantay, el mismo que es enviado a presencia del Inca junto con sus compañeros y allegados.

El Inca Túpac Yupanqui ordena que sean ejecutados al instante por haber violado las leyes del Imperio: pero decide no hacerlo y los pone en libertad bajo condiciones especiales.

Mientras esto acontecía, en el Aclla Huasy aún se encontraban cautivas su esposa Cusi Coyllur y su hija Ima Súmac. Pitú Salla, carcelera, revela el secreto a lma Súmac la misma que se dirige al Palacio a hablar con el rey para que den libertad a su madre cautiva; es en este instante en que adolorido por tal revelación se dirige al lugar indicado y se da con la sorpresa de reconocer a su hermana, en este momento también Ollantay ve después de muchos años, a su amada y agradece al Inca por su actitud tan generosa: Ollantay promete al Inca seguir luchando por el engrandecimiento del Imperio, y como culminación a todo esto el Inca ordena que se celebre una fiesta en honor de la princesa Cusy Coyllur, y por el honor de Ollantay que quedará en su lugar durante su visita a la región del Collao. La fiesta se prolonga por varios días hasta que parte el Inca Túpac Yupanqui al Collao. Ol1antay, feliz y al lado de su esposa e hija, gobierna el Imperio hasta el retorno del Inca.

CUADRO I

|Haravicus| (Ima-Súmac, acompañada por Pitu-Salla, al anochecer, recorre el templo donde la tienen encerrada)

IMA-SUMAC: ¿Hasta cuándo, hermana mía, me ocultas el secreto que me atormenta? ¿No te compadeces de mí?

PITU-SALLA: Si supieras que tu dolor llega a lo más profundo de mi ser.

IMA-SUMAC: Sin cesar lloraré hasta que me descubras la verdad. En este lugar alguien purga un pecado. ¿Por qué debo ignorar quién es?

PITU-SALLA: Voy a descubrirte la verdad, pero prométeme antes que veas lo que vieres, permanecerás muda. Tus ojos serán testigos de un hecho doloroso, y derramarán, a su vista, muchas lágrimas.

IMA-SUMAC: No me ocultes nada, pues nada saldrá de mi boca.

PITU-SALLA: ¿Ves esa puerta de piedra? Alli hay una celda. (Mirando en torno). La noche llega. Espera que traiga una luz (sale).

IMA-SUMAC: (Sola y temerosa): Extraños presentimientos me acongojan. ¿Veré, por fin a la que aquí agoniza?

PITU-SALLA: (Que vuelve con un recipiente con agua, un plato de comida y una luz, que entrega a Ima-Sumac): Sígueme. Oculta un poco la luz.

(Se dirigen a una puerta de piedra que Pitu-Salla mueve con dificultad)
IMA-SUMAC: ¿Dentro de esta horrible caverna está la cautiva?

PITU-SALLA: Sí... Coloca la luz de tal modo que veas a la que vienes a buscar. Mira ... (Ima-Sumac mira al interior) ¿Estas satisfecha ya?

IMA-SUMAC: (Con tono de horror): ¿Qué veo? ¿Es una muerta la que dentro yace?

PlTU-SALLA (Acudiendo a su socorro): ¡Dulce paloma, vuelve en ti, pronto! ¡Recóbrate!

IMA-SUMAC: (Volviendo en sí): ¿Es un cadáver? ¿Quién es, Pitu-Salla, quién es esa desdichada?

PlTU-SALLA: No es un cadáver. Es una princesa la que allí se consume.

IMA-SUMAC (Decidida): Ayúdame a sacarla de ahí. Todavía vive. Penetran al interior. (Con dificultad ayudan a salir a Cusi Coyllur).

PITU-SALLA: (Vierte el agua a Cusi-Coyllur) He aquí agua y un poco de comer. Procura sentarte.

IMA-SUMAC: ¿Quién eres? ¿Cómo es que estás encerrada en el fondo de esta caverna?

PITU-SALLA: Deja que tome un poco de alimento ... Luego podrá hablar.

CUSI-COYLLUR (Lenta y débilmente, a Ima-Sumac): ¡Qué dichosa soy viendo, después de tantos años, un rostro tan bello!

IMA-SUMAC: ¿De qué crimen eres culpable para merecer tal suerte? ¿Por qué sufres tan duro suplicio?

CUSI-COYLLUR: ¡Oh, soy una flor sumida en el abismo! (Pausa). Me uní a un hombre como la pupila al ojo. Él me amaba y yo le correspondía, pero el Inca, mi padre, desconocía esa pasión. Cuando él le pidió mi mano, lo arrojó de su lado, y a mí me mandó encerrar en esta oscura celda. Han pasado por mí quince años entre la vida y la muerte, ligada a estas ataduras y olvidada por todos.

Sin embargo, ya lo ves, aún vivo. Esa es mi historia (pausa). ¿Y quién eres tú, tan joven y tan compasiva?

IMA-SUMAC: Con el pensamiento, día y noche, te he acompañado en tu dolor. Desde que escuché tu voz por primera vez sentí un deseo irresistible de consolarte. (Pausa). No tengo padre, y nadie en el mundo se interesa por mí.

CUSI-COYLLUR: ¿Qué edad tienes?

IMA-SUMAc: Muchos años debo tener, porque muchos años hace que detesto esta casa.

PITU-SALLA: Según mi cuenta debe tener quince años más o menos.

CUSI-COYLLUR: Me llaman Ima-Sumac ...

CUSI-COYLLUR (Puesta en pie, plena de alegría): ¡Ah! ¡Hija mía! ¡Hija mía! ¡Eres mi dicha! (Tomándola entre sus brazos). ¡Hija mía, ven, ven! Ye te di ese nombre!

IMA-SUMAC: ¿Tú mi madre? ¿Puedo merecer tanta felicidad?

CUSI-COYLLUR: Soy tu madre, Ima-Sumac. Déjame que te estreche entn mis brazos.

IMA-SUMAC: ¡Madre, madre mía! ¡No te separarás de mí! (Pausa, durante cual se abrazan). ¿A quién acudiré para salvarte de la pena? ¿A quién me acercaré para pedir clemencia?

PlTU-SALLA: No levantes la voz, Ima-Sumac. (Pausa. Inquieta). Vámono ya. Podrían descubrimos ...

IMA-SUMAC (A Cusi-Coyllur): ¡Oh, madre mía, yo te haré salir de aquí ¡Espera unos días, sufre todavía algún tiempo en esta casa de mis negros años, y aguarda que yo logre tu libertad!

CUSI-COYLLUR: ¡Hija mía! ¡Hija mía!

(Quedan sollozando, unidas).


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2 comentarios:

Anónimo dijo...

esta chevere , gracias :D
ATTE:A.H.R....

Anónimo dijo...

bien

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