Selección De Harawis

Canción

Hermosa flor eres tú,
punzante espina soy yo.
Tú eres ventura hecha vida,
Pensar que cunde soy yo.

Tú eres virginal paloma,
diosa mosca soy yo.
Luna de nieve eres tú,
noche de pena soy yo.

Tú eres el árbol frutecido,
carcomido tronco yo.
Tú eres mi sol, mi sol eres,
noche de pesar soy yo.

Tú eres vida de mi vida,
eres amor de amor.
Alfombra a tus pies tendida
seré eternamente yo.

Blando helecho que despliega
su traje de verde nuev;
vestida de blanco, eres
la estrella de mi mañana.

Blanca nube, la más leve,
clara fuente de agua pura,
tu serás mi dulce engaño,
yo seré tu oscura sombra.


Canción de ausencia

¿La desventura, reina,
nos separa?
¿La adversidad, infanta,
nos aleja?

Si fueras flor de chincherkoma,
hermosa mía,
en mi sien y en el vaso de mi corazón
te llevaría.

Pero eres un engaño, igual
que el espejo del agua.
Igual que el espejo del agua, ante mis ojos
te desvaneces.

¿Te vas, amada, sin que nuestro amor
haya durado un día?

He aquí que nos separa
tu madre desleal
para siempre.
He aquí que la enemistad de tu padre
nos sume en la desgracia.

Mas, mi reina, tal vez nos encontremos pronto
si dios, gran amo, lo permite.
Acaso el mismo dios tenga que unirnos
después.

¡Cómo el recuerdo
de tus ojos reidores
me embelesa!.

¡Cómo el recuerdo
de tus ojos traviesos
me enferma de nostalgia.

Basta ya, mi rey, basta ya.
¿Permitirás
que mis lágrimas lleguen a colmar
tu corazón?

Derramando la lluvia de tus lágrimas
sobre las kantutas
y en cada quebrada,
te espero, hermosa mía.


Arawi

Morena mía,
morena,
tierno manjar, sonrisa

del agua,
tú corazón no sabe
de penas
y no saben de lágrimas
tus ojos.
Porque eres la mujer más bella,
porque eres reina mía,
porque eres mi princesa,
dejo que el agua del amor
me arrastre en su corriente,
dejo que la tormenta
de la pasión me empuje
allí donde he de ver la manta
que ciñe tus hombros
y la saya resuelta
que a tus muslos se abraza.

Cuando es de día, ya no puede
llegar la noche;
de noche, el sueño me abandona,
y la aurora no llega.

Tú, reina mía,
Señora mía,
¿ya no querrás
pensar en mí
cuando el león y el zorro
vengan a devorarme
en esta cárcel,
ni cuando sepas
que condenado estoy
a no salir de aquí, señora mía?


Sumak Thika...

Bella flor, largos cabellos,
pura muchacha de ojos sombreados por pestañas,
flor de nieve siempre tierna,
dientes brillantes, boca bermeja.

Fatigado de caminar tanto
llega ya tu enamorado.
¡Que tu corazón se alegre!
Quien te hizo sufrir se va.
Y ahora, como se ve
el agua clara que corre,
lo mismo han de bailar
delante de ti muchas gentes reunidas.


Tapucito L’ata

¿En dónde mi tesoro
se esconde?
A la media noche
lo lloro,
a toda hora
me falta.


Huk urpicatam uywakarkani

Yo criaba a mi paloma
y de veras la quería.
¿Por qué me abandona ahora,
si en nada pude agraviarla?

Noche y día la he buscado;
con el corazón doliente
preguntaba a cada piedra:
¿no viste a mi enamorada?

Padre Sol, tú has de alumbrarme,
que será todo luto y todo sombras
cuando, como dos estrellas,
sus ojos ya no me miren.


Palomita blanca

Palmita blanca
de las Cordilleras,
préstame tu pluma
para mi recuerdo.
La hierba que agarro
se saca de las raíces,
el agua que tomo
se saca del estanque.


El enamorado

No des tu querer a mujer de otro,
después te puede suceder lo que a su marido.
No olvides tú, que el grano sembrado
la tierra nunca pudre, aumentado devuelve.


Jardín hermoso

Jardín hermoso, bonita flor,
eso no se coge sin su dueño.
¡Cógela contigo, eso sí que sí;
cógela con otro, eso sí que no!

Papita menuda primeriza
eso no se coge sin su dueño.
¡Cógela contigo, eso sí que sí;
cógela con otro, eso sí que no!

¡Alcacer verde corralito
cercado de espinas, qué bonito!
¡Segarla contigo, eso sí que sí;
segarla con otro, eso sí que no!


Lágrimas sólo de amor

Lágrimas sólo de amor
en trémulos chorros caen,
y de su caudal yo bebo
deseando que no se acabe.


Dime ¿qué te has hecho?

Dime ¿qué te has hecho,
corazón amado?
Cual tórtola tierna
me has abandonado.


Tengo tierno corazón

Tengo tierno corazón,
por eso te amo, mujer;
mas tú causas mi aflicción
y me haces llanto verter.

Esa alegre muchachita
Esa alegre muchachita
el pecho tiene abrasado;
quien se casare con ella,
tiene que morir quemado.


Yo también en otro tiempo

Yo también en otro tiempo
bien puesto andaba y aseado;
por mantener a una hambrienta,
ahora soy gallo pelado.


Te amo aún y te he de amar

Te amo aún y te he de amar;
resto hay de amor todavía;
cuando se acabe algún día,
yo mismo te he de avisar.


En vano anduve buscando

En vano anduve buscando
buena chicha hasta la aurora;
de todas es desabrida,
sólo la tuya es sabrosa.


Glosa

Ya me deja, ya se va,

causag cristianomi ayayan.
¡Adiós, lumbre de mis ojos!
llipiacushpami tutayan.

Callepambapi saquishpa
sin escuchar mi clamor,
puyushinami chingaran
mi dulce dueño, mi amor.

Ya es cadáver, ya está yerta,
huañushcatami ricuni.
Ya no piensa, ya no siente,
alau! imata tucuni?
Ñucapish pambarishalla,
pues ya no tengo valor;
inca huañuita huañusha
con tan funesto dolor.

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